17/10/17

Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia [17-10-17]


Explican que un "déjà vu" es una pequeña crisis de epilepsia

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis.

¿Quién en su vida no ha tenido lo que llamamos un “déjà vu” (experiencia de sentir que se ha sido testigo o experimentado previamente una situación)? o ¿quién no se ha desconectado o ausentado de alguna conversación así sea por segundos? Por muy difícil de creer que sea, estas dos manifestaciones se deben a pequeñas crisis epilépticas asociadas a descargas eléctricas anormales en nuestro cerebro, lo cual no quiere decir que todos seamos epilépticos.  

La epilepsia no es una enfermedad en sí, más bien es un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas (lo que siente el paciente) y signos (lo que vemos que le ocurre al paciente). La Liga Internacional contra la Epilepsia reconoce 41 síndromes epilépticos diferentes, cada uno con su propio pronóstico y tratamiento. Es una descarga eléctrica cerebral anormal y excesiva, que se repite en el tiempo y una sola crisis no se considera como tal.

La mayoría de las personas creen que las convulsiones son un sinónimo de epilepsia, pero éstas se presentan en menos del 25% del total de los diferentes tipos de crisis, las cuales son tantas como lugares tiene el cerebro, y estas a su vez dependen de en qué parte de éste se generan y cómo se propagan. En resumidas cuentas hay dos tipos de crisis: generalizadas, las cuales afectan a todo el cerebro y las focales, las cuales empiezan en una zona del cerebro y pueden quedarse en la misma zona o propagarse al resto convirtiéndose en una crisis generalizada. Éstas se presentan más de la mitad de las veces, siendo el “déjà vu” una de ellas.

El 1 a 2% de la población sufre de epilepsia, porcentaje representado en Chile por un mínimo de 340 mil personas con algún tipo de crisis epiléptica. Los pacientes que no tienen sus crisis controladas no pueden hacer una vida normal, ya que necesitan estar acompañadas la mayor parte del tiempo. Este síndrome suele presentarse en los primeros 10 años de vida, duplicándose el riesgo cuando se llega a los 60, básicamente por problemas vasculares cerebrales, degenerativos y otros.

El 61% de las causas son sintomáticas, es decir, que la epilepsia es la manifestación clínica de alguna enfermedad que se tiene en el cerebro. La gran mayoría de las causas no se pueden prevenir y sólo el 4% es hereditaria. La Epilepsia no hace distinción de sexo, raza o condición social.


Los tratamientos


El primer tratamiento médico para toda persona diagnosticada con epilepsia son los fármacos antiepilépticos, que actúan sobre el cerebro, pero lamentablemente algunos pueden presentar efectos secundarios. Según el Dr. Manuel Campos, Director del Centro de Epilepsia de la Clínica las Condes y de la Comisión Latinoamericana de la ILAE (Liga Internacional contra la Epilepsia),  “hoy existen alrededor de 25 tipos de fármacos antiepilépticos, en que los más antiguos tienen serios efectos psíquicos negativos (somnolencia, baja del rendimiento intelectual, cefalea, etc.)”. En Chile y Latinoamérica existe consenso sobre su uso, y con evidencia clínica se demuestra que el tratamiento a las crisis parciales con Levetiracetam, Carbamazepina y Lamotrigina, tienden a ser los más efectivos y seguros para los pacientes.

Al respecto, GlaxoSmithKline (GSK) recientemente patrocinó el II Simposio Internacional de Epilepsias, llamado “Avances en el tratamiento de las epilepsias”, que se llevó a cabo el 27 y 28 de mayo en la Clínica Las Condes. El principal invitado internacional fue el escocés Prof. Martin Brodie, reconocido científico, quien cuenta con el respeto de la comunidad médica mundial por su liderazgo en las últimas investigaciones relacionadas con los nuevos fármacos antiepilépticos. El objetivo de su visita fue difundir las últimas tendencias en el tratamiento para así mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

13/10/17

¿Qué es la epilepsia? [13-10-17]


¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es una enfermedad asociada al cerebro ya que se caracteriza como alteraciones de la actividad cerebral. Durante un episodio de epilepsia el cerebro va a enviar señales anormales, lo que va a producir convulsiones repetitivas, impredecibles e incontrolables.

El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende en gran medida de la parte del cerebro que esté afectada y también de la causa de la epilepsia. A veces hay personas que pueden sentir una sensación rara, una especie de hormigueo o incluso cambios emocionales antes de cada convulsión.

A esta fase previa de la epilepsia se le llama aurea. A veces hay que tener la precaución de que los procesos epilépticos pueden asociarse también a procesos que tienen que ver con arritmias de los ventrículos del corazón. Esto ocurre porque hay canales de iones (proteínas que transportan los iones al interior o al exterior de las células) que son similares en el corazón y en las células del cerebro.

Las alteraciones de algunos de estos canales, generalmente si son de origen genético, pueden producir que afecten tanto a las células del corazón como a las del cerebro, lo que conlleva que el paciente sufra episodios epilépticos e incluso episodios de muerte súbita cardiaca.

El tratamiento puede producirse mediante medicación y algunas veces mediante cirugías. Si la epilepsia se debe a un proceso tumoral o relacionado con vasos sanguíneos o incluso de procesos de sangrado en el cerebro el tratamiento predominante suele ser la cirugía, sin embargo a través de medicamentos específicos se puede evita o reducir las convulsiones. Por ello estos medicamentos se llaman anticonvulsivos.

 

9/10/17

¿Qué no se debe hacer cuando un niño sufre de epilepsia? [9-10-17]


¿Qué no se debe hacer cuando un niño sufre de epilepsia?


Normalmente cuando los niños sufren ataques epilépticos las personas recurren a la opción de colocar objetos en la boca, pues creen que ayudará a controlar el ataque, pero lo cierto es que no se puede; eso no ayuda y es un daño significativo.

El neurólogo Luis Briceño, relató que los ataques no se pueden prever. Indicó que lo normal al momento de un escenario epiléptico es soltar la ropa y acostar a quien sufre, de medio lado para luego llamar a organismos de seguridad.

Quienes sufren de ataques epilépticos pueden aplicarse una cirugía pero esta tiene indicaciones específicas, que cuando se tenga una lesión, se pueda extraer y ayudar al paciente para disminuir la crisis.

Si un epiléptico está bien controlado, puede llevar una vida normal, por lo que se recomienda no consumir bebidas alcohólicas y tener un régimen alimenticio saludable.

29/6/17

Convulsiones epilépticas en el lupus eritematoso sistémico [29-6-17]


Convulsiones epilépticas en el lupus eritematoso sistémico

Desarrollo
(Rheumatology Unit, Department of Internal Medicine, State University of Campinas, Brazil) -

Objetivo:

Evaluar la frecuencia y factores de riesgo de las convulsiones epilépticas en una gran cohorte de pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES).

Métodos:

Se estudiaron 519 pacientes consecutivos con LES, con un seguimiento que variaba entre los 4 y los 7,8 años. Se determinó el tipo y la frecuencia de los factores de riesgo asociados con las convulsiones epilépticas agudas y recurrentes en el LES.

Resultados:

Se identificaron 60 (11,6%) pacientes con convulsiones epilépticas. Los episodios ocurrieron al comienzo de los síntomas del LES en 19 (31,6%) y tras el comienzo del LES en 41 de los 60 (68,3%) pacientes. De los 60, 53 (88,3%) pacientes tuvieron convulsiones epilépticas agudas sintomáticas y 7 pacientes (11,7%) tuvieron convulsiones epilépticas recurrentes. Las variables asociadas con las convulsiones epilépticas agudas al comienzo del LES fueron ictus (p = 0,0004) y anticuerpos antifosfolipídicos (p = 0,0013).

Las convulsiones epilépticas durante el seguimiento estuvieron relacionadas con nefritis (p = 0,001), los anticuerpos antifosfolipídicos (p = 0,005) y las convulsiones epilépticas al comienzo de la enfermedad (p = 0,00001). Los 7 pacientes que presentaron convulsiones epilépticas recurrentes presentaban el síndrome antifosfolipídico y anormalidades en el EEG interictales.

Conclusiones:

Se observaron convulsiones epilépticas en el 11,2% de los pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES). Se relacionó a los anticuerpos antifosfolipídicos y al ictus con las convulsiones epilépticas al comienzo del LES.

Los pacientes con nefritis, convulsiones epilépticas al comienzo del LES y anticuerpos antifosfolipídicos sufrían un riesgo mayor de padecer ataques agudos sintomáticos durante el seguimiento. La recurrencia de las convulsiones epilépticas ocurrió en 1,3% de los pacientes y estuvo asociada con el síndrome


22/6/17

Nueva técnica para intervenir a pacientes de epilepsia inoperables


Nueva técnica para intervenir a pacientes de epilepsia inoperables


Una nueva técnica de diagnóstico, que combina el encefalograma y la resonancia magnética, puede detectar malformaciones en áreas profundas del cerebro que provocan epilepsia, y que hasta ahora eran inoperables.


webconsultas.com

Una nueva prueba diagnóstica, que se encuentra en fase experimental, permite la detección de malformaciones que desencadenan la epilepsia, y que por su tamaño microscópico y su localización en áreas profundas del cerebro resultan invisibles al ojo humano, por lo que una intervención quirúrgica resulta muy compleja en este tipo de pacientes, muchos de los cuales no responden bien al tratamiento con fármacos, y necesitan recurrir a la cirugía para controlar sus crisis epilépticas.

La técnica –RM Funcional-EEG (RMf-EEG)–, que ha sido desarrollada en el marco de un proyecto de investigación promovido por médicos e ingenieros de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el Hospital La Fe, y el grupo médico ERESA, se ha creado adaptando y combinando dos prueba diferentes: el encefalograma (EEG), con el que se registran los picos de actividad cerebral relacionados con la epilepsia cuando no se encuentran en fase de crisis epiléptica (descargas interictales), y la resonancia magnética de alto campo, con la que se obtienen imágenes de actividad de las descargas interictales e imágenes anatómicas de alta resolución sobre las que se superponen las imágenes de actividad.

Como ha explicado el Dr. Vicente Belloch, director científico de ERESA, las imágenes conseguidas con la resonancia se utilizan para elaborar una reproducción informática en 3D del cerebro, que sirve a los cirujanos como guía para poder realizar la intervención con una gran precisión y mejores resultados. Además, al poder determinar la zona donde se encuentran las lesiones, algunos pacientes que antes no podían ser operados se podrán beneficiar de las ventajas de la cirugía.





El 'big data', clave en la investigación médica


La creación de esta prueba diagnóstica ha sido posible gracias a la aplicación del big data. De hecho, los investigadores Addisson Salazar y Gonzalo Safont, de la UPV, han explicado que adaptando métodos avanzados de aprendizaje automático y fusión de datos, han logrado interpretar las imágenes de pacientes epilépticos que se habían obtenido al combinar la resonancia magnética y el encefalograma, e identificar las pautas espaciales y temporales asociados al foco epiléptico, lo que ha facilitado su caracterización y localización, además de permitir identificar sus interacciones con el cerebro del afectado.

21/5/17

Las mujeres epilépticas tienen más riesgo de complicaciones y muerte en el parto [21-5-17]


Las mujeres epilépticas tienen más riesgo de complicaciones y muerte en el parto

Una pequeña parte de los embarazos, entre un 0,3 y un 0,5%, son en mujeres con epilepsia, pero un nuevo estudio sugiere que éstas pueden estar en mayor riesgo de complicaciones y muerte durante el parto, según se revela en un artículo sobre el trabajo publicado en la edición digital de 'Archives of Neurology'.

Hasta ahora, no había datos suficientes sobre los resultados obstétricos, por lo que el riesgo de resultados adversos y muerte en esta población de mujeres estaba en gran parte sin cuantificar.

Sarah C. MacDonald, de la Escuela T.H. Chan de Salud Pública de Harvard, en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, y coautores analizaron resultados obstétricos, incluyendo la muerte materna, parto por cesárea, duración de la estancia, preeclampsia, parto prematuro y muerte fetal en un estudio retrospectivo de mujeres embarazadas identificadas a través de los registros de hospitalización entre 2007 y 2011.

Se analizaron un total de 4,2 millones de altas relacionadas con partos en el grupo de estudio y de éstas, 14.151 eran de mujeres con epilepsia. A nivel nacional, esto representó 69.385 mujeres con epilepsia y cerca de 20,4 millones de mujeres sin epilepsia en más de 20,5 millones de altas totales.


Mayores riesgos

Los autores encontraron que las mujeres con epilepsia tienen un riesgo de muerte durante la hospitalización para el parto de 80 muertes por cada 100.000 embarazos, superior a las 6 muertes por cada 100.000 embarazos entre las mujeres sin epilepsia. Los autores reconocieron que sus datos carecían de las causas últimas de la muerte durante el parto entre las mujeres con epilepsia y que aunque el riesgo de muerte es mayor, la muerte de una madre durante el parto sigue siendo muy poco frecuente, incluso entre las epilépticas.

"Independientemente de la causa específica, el hecho de que las mujeres con epilepsia tienen mayor riesgo de mortalidad sigue siendo un mensaje de relevancia clínica que sugiere que se les debe prestar mayor atención. Se necesitan investigaciones futuras para determinar las causas específicas de mortalidad y cómo las intervenciones podría mejorar resultados", escriben los autores.

El estudio plantea también que las mujeres con epilepsia estaban en mayor riesgo de otros resultados adversos, incluyendo preeclampsia, parto prematuro y muerte fetal. En estas mujeres también ha aumentado la utilización de servicios de salud, incluyendo un mayor riesgo de parto por cesárea y estancia hospitalaria prolongada sin importar el método de alumbramiento, concluye el estudio.
 

20/5/17

Vivir con epilepsia: entre el mito y la realidad [20-5-17]


Vivir con epilepsia: entre el mito y la realidad 

¿Qué sabe usted sobre la epilepsia?

Alrededor de la epilepsia, se han tejido decenas de teorías, la mayoría de ellas erróneas. Esta condición ha sido relacionada con una serie de mitos que tienen su origen en la fuerza de los ataques que genera. Pero la verdad es que es una condición como cualquier otra.
Aunque parezca increíble, más de 3 millones y medio de hispanos en Estados Unidos creen erróneamente que la epilepsia es el resultado de posesión demoníaca o un castigo divino inflingido a aquellos que carecen de fe o se han excedido en sus pecados.
La verdad es que la epilepsia es una condición médica tratable, no es contagiosa y ocurre por una alteración momentánea del funcionamiento cerebral, debido a una descarga súbita de los impulsos eléctricos habituales en las células del cerebro. Su misterio ha sido develado por la ciencia, lo que permite que un gran porcentaje de las personas que viven con epilepsia lleven una vida normal, exitosa y tranquila, una vez que logran controlar sus crisis con el tratamiento apropiado.

La epilepsia es más común de lo que se cree. Más de 2 millones quinientas mil personas en EE.UU. Tienen epilepsia, es decir, una de cada 100 personas, y de ellos 400,000 son de origen hispano. Por años la epilepsia ha sido considerada como un “mal” extraño, lo que es sencillamente falso. La epilepsia puede afectar a cualquiera, en cualquier lugar y sin distinción de edad, sexo, raza ni condición económica.

La ignorancia en torno a la epilepsia es dramática: qué es, cómo se desarrolla y cómo actuar ante ella, son asuntos completamente desconocidos para muchos; pero la realidad es que con un poco de información, podemos no sólo aliviar en gran medida el sufrimiento de un ser humano, si no muy probablemente, salvar su vida.

Un cortocircuito cerebral
Hace 25 siglos Hipócrates aseguró por primera vez que la enfermedad se originaba en el cerebro, no estaba equivocado. Las crisis epilépticas surgen de una alteración momentánea del funcionamiento cerebral, debido a la descarga súbita y desproporcionada de los impulsos eléctricos habituales en las células del cerebro.
La descarga puede afectar sólo una parte del cerebro, generando una crisis o ataque parcial, o comprometer todo el cerebro, ocasionando una crisis generalizada; en otras palabras, los síntomas que presente una persona durante un ataque dependen de las zonas del cerebro afectadas por la descarga.

Cuando es sólo una parte del cerebro, el ataque que se genera es conocido como un ataque parcial, que puede ser simple o complejo.
Los ataques parciales simples pueden causar sacudimientos, interrumpir el habla y generar cambios en la forma de manejar o percibir los sentimientos o las emociones, mientras que los ataques parciales complejos bloquean completamente la noción de tiempo, lugar y acción y parecen como si la persona estuviera en trance, como sonambulismo.
Cuando la descarga compromete todo el cerebro genera ataques generalizados, es decir ataques tónico clónicos, atónicos o de caída, mió clónicos y espasmos infantiles.
No sobra resaltar que los ataques de epilepsia no son contagiosos, no constituyen una enfermedad mental y no afectan la inteligencia.

¿Cómo actuar ante un ataque?
Es indispensable proteger la cabeza de la persona con un almohadón o una frazada e inclinarlo hacia uno de sus costados.
Si la persona usa gafas, libérelo de ellas, afloje corbata o collares ajustados y provéale un espacio despejado en donde pueda moverse sin correr peligro.
Nunca introduzca nada en la boca de la persona ni reprima sus movimientos. No siempre es necesaria la asistencia médica, pero esta se hace indispensable si la crisis dura más de 5 minutos; si el ataque se repite intempestivamente, si la persona resulta herida, esta embarazada o no recobra la conciencia y presenta dificultades para respirar.

Misión: Prevenir, controlar y curar
No es fácil vivir con esta condición. El miedo, la incomprensión y el desconocimiento de la comunidad frente a la epilepsia hacen todavía más difícil el día a día de las personas con epilepsia y sus familias. Sin embargo, las personas con epilepsia no están solas y cuentan con el apoyo de su Fundación.
La Fundación para la Epilepsia es una organización sin fines de lucro que trabaja para garantizar que las personas con epilepsia y sus familias tengan acceso a todas las oportunidades de la vida. Su misión es prevenir, controlar y curar la epilepsia, a través de investigación, educación y servicios.

La oficina nacional de la Fundación para la Epilepsia y sus 54 afiliados alrededor de los Estados Unidos llevan el mensaje de la epilepsia a la comunidad en general, con el objeto de crear mayor consciencia frente a esta condición y un mejor entorno social para quienes tienen epilepsia. Durante este año la Fundación ha comenzado su acercamiento oficial a la comunidad hispana, ofreciendo información confiable sobre la epilepsia y de esta forma disipar los mitos y malas interpretaciones que han rodeado esta condición por generaciones.

Para ayudar o recibir ayuda, llame hoy a la Fundación para la Epilepsia al 1-866-748-8008.

Y recuerde la epilepsia es más común de lo que piensa.

16/5/17

Utilizan la Dieta Atkins para tratar epilepsias [16-5-17]

 
Utilizan la Dieta Atkins para tratar epilepsias

La llamada Dieta Atkins Modificada constituye hoy una alternativa para el tratamiento de las epilepsias refractarias, que son un tipo de epilepsias que no responden al tratamiento con las medicaciones disponibles.

Así lo destacó el especialista estadounidense Eric Kossoff, Profesor Asociado de Neurología Pediátrica del Instituto Médico John Hopkins, quien de visita por la Argentina para participar en un simposio en el Hospital Garrahan presentó los resultados de una investigación en 30 niños con epilepsias resistentes a los medicamentos.

En esa investigación se obtuvo un elevado nivel de respuesta a la Dieta Atkins Modificada, complementada durante el primer mes con un suplemento cetogénico.

Como resultado del tratamiento, tras un mes de seguimiento, el 80 por ciento de los niños evidenció una reducción en la cantidad de convulsiones mayor al 50 por ciento, mientras que dentro de ese grupo, casi 4 de cada 10 (37%) logró una disminución superior al 90 por ciento .

Kossoff, principal investigador del trabajo, explicó que "si bien la Dieta Atkins Modificada no requiere la incorporación de una fórmula cetogénica, este estudio demostró que si esta fórmula se emplea durante el primer mes de tratamiento, la dieta es más efectiva".

"Además, el suplemento aporta una buena fuente de grasas y contribuye a la adherencia al tratamiento", comentó el experto norteamericano.

Las dietas cetogénicas son una alternativa dietaria terapéutica para el tratamiento de las epilepsias refractarias.

La Dieta de Atkins Modificada es una variante menos restrictiva que la dieta cetogénica clásica.

Ambas se caracterizan por incluir lácteos, aceite, carnes de todo tipo, frutas y verduras y por restringir la ingesta de hidratos de carbono, como por ejemplo cereales, papas, galletitas, choclo, batata y pastas.

Sin embargo, en la dieta cetogénica clásica se controlan y se miden con la mayor precisión posible la cantidad de calorías, proteínas y líquidos que se ingieren.

Mientras que la Dieta Atkins Modificada no restringe el consumo de calorías, proteínas ni líquidos, por lo que no requiere el control ni la medición minuciosa de estos componentes.

Ello le permite al paciente, por ejemplo, concurrir a un restaurante y no tener que pesar los alimentos que consume.

En cuanto a su rol en el tratamiento de las epilepsias refractarias, ambas cumplen una función similar, que es la de a partir de la ingesta excesiva de grasas y reducida en carbohidratos, estimular la producción de cetonas en sangre, las que actuarán sobre el cerebro con sus efectos anticonvulsivantes.

También promueven una mejora en la actividad mitocondrial, lo que potencia la acción de los neurotransmisores, y reducen levemente la glucosa, contribuyendo también con ese efecto anticonvulsivante.

Cuando una dieta incluye carbohidratos, éstos se metabolizan como azúcar y el organismo utiliza la glucosa como fuente de energía.

Mientras que con una dieta muy baja en hidratos de carbono y elevada en grasas, el cuerpo toma la energía de las grasas, promoviendo un proceso de degradación que genera las cetonas.

Marisa Armeno, médica pediatra, especialista en Nutrición Infantil, del Servicio de Nutrición del Hospital Garrahan, señaló que "la dieta cetogénica clásica tiene casi 100 años de uso, numerosas investigaciones internacionales que la avalan y de la que contamos con mayor experiencia en nuestro país, por ser la que más utilizamos en los niños, mientras que los adolescentes y los adultos suelen sentir sentirse más cómodos, por el tipo de vida que suelen llevar, con la Dieta Atkins Modificada".

"En ambos casos puede acompañarse la dieta con un suplemento cetogénico, que es un compuesto que contribuye a mejorar la relación cetogénica de la dieta y a disminuir el déficit de micronutrientes", manifestó Armeno.

Al respecto, Kossof indicó que "la dieta cetogénica clásica contiene un 90% de grasas, 8% de proteínas y 2% de hidratos de carbono, mientras que la dieta Atkins modificada incluye 60% de grasas, 30% de proteínas y 10% de carbohidratos".

"Esta dieta se utiliza desde 2001 y fue desarrollada en el Hospital John Hopkins. Suele indicarse generalmente en adolescentes y adultos, ya que puede realizarse fuera del ámbito hospitalario y no requiere pesar ni medir las porciones de los alimentos", completó.

La epilepsia es una enfermedad neurológica que tiene tres posibles causas: la genética, que es la más frecuente y que suele ser edad-dependiente , generalmente con buen pronóstico; la estructural o metabólica, que se origina por lesiones cerebrales hereditarias causadas por trastornos del metabolismo, y -por último- los casos de causa desconocida.

"La epilepsia es una enfermedad que no respeta sexo, edad, ni clase social. En cuanto a la prevalencia en nuestro país, extrapolando valores internacionales de referencia que registran una cifra cercana al 1 por ciento de la población, nos da un total del orden de los 400 mil casos, de los cuales aproximadamente el 60% son niños", sostuvo Roberto Caraballo, neurólogo pediatra, Jefe de Clínicas, Unidad de Video-Monitoreo y Electroencefalografía del Servicio de Neurología del Hospital Garrahan.

Carballo dijo que "los pacientes que no responden al tratamiento farmacológico pueden beneficiarse o bien con cirugía, con estimulación vagal (de acuerdo al síndrome) o, en la mayoría de los casos, mediante la administración de una dieta cetogénica, que demostró reducir hasta un 50 por ciento las crisis, e incluso en algunos pacientes erradicarlas por completo".

"La implementación de una Dieta Cetogénica en niños con epilepsias refractarias permite que un 60 por ciento de esos niños disminuyan más del 50 por ciento de las crisis que tenían antes de la dieta y que, de éstos, el 10 por ciento quede absolutamente libre de crisis, además de la posibilidad de mejorar en otras áreas, como el neurodesarrollo y la calidad de vida", remarcó Armeno.

Para mayor información sobre las dietas cetogénicas, recetas especiales y datos útiles sobre la enfermedad, por favor consultar el sitio web www.dietaparaepilepsia.com.ar